1. Google Business Profile — el primer paso más importante
Más del 60% de los clientes buscan un restaurante primero en Google. Esto significa que cuando alguien busca dónde cenar esta noche en Palma, escribe "restaurante Palma" en Google y mira los resultados. Si tu perfil no está bien cuidado, para esa persona sencillamente no existes.
Lo que tiene que estar bien: horarios de apertura correctos (también en festivos), fotos actualizadas (sube fotos nuevas cada dos semanas), responder a cada reseña — sean buenas o malas — y publicar con regularidad noticias cortas sobre promociones o eventos directamente en Google. Además: añade un botón de reserva directamente en tu perfil para que el cliente no tenga que ir primero a tu web.
Nuestro consejo: rellena tu perfil en al menos tres idiomas — alemán, español e inglés. Google muestra al visitante automáticamente su propio idioma. Parece un detalle pequeño, pero marca una diferencia notable en los clics que recibes.
2. Instagram — con un plan, no a ojo
El error más habitual: publicar solo cuando tienes un momento libre. El problema es el algoritmo interno de Instagram — el sistema que decide quién ve tu publicación. Si publicas de forma irregular, Instagram muestra tu contenido a menos personas. Tres buenas publicaciones a la semana es mucho mejor que diez de golpe y luego dos semanas de silencio.
Alterna entre tres tipos de contenido: publicaciones normales en el feed (para fotos bonitas), Reels (vídeos cortos que Instagram favorece en este momento y por eso muestra a más personas), y Stories (actualizaciones cortas del día visibles solo 24 horas). Publicar Stories cada día es la herramienta más infravalorada que existe — demuestra un alcance un 40% mayor para el mismo perfil.
Los hashtags (los términos con # debajo de tu publicación con los que otros pueden encontrarte): desde finales de 2025, Instagram aplica un límite estricto de 5 hashtags por publicación — cualquier número mayor se ignora por el sistema. Eso significa: menos es más. Elige 5 hashtags concretos en lugar de diez al azar. Un buen ejemplo para un restaurante en Palma: #Mallorca, #PalmaFood, #TapasMallorca, #MallorcaFoodie, y un quinto específico al post concreto como #Paella, #VistasAlMar o #MenuDeVerano.
3. Meta Ads — anuncios de pago en Facebook e Instagram
¿Realmente necesitas publicidad de pago? Probablemente sí. El alcance orgánico — publicaciones sin inversión publicitaria — rara vez basta para llegar a personas que todavía no te conocen. Pero ese es exactamente el objetivo: conseguir nuevos clientes.
Imagina poder configurar tu anuncio para que solo aparezca a personas que están de vacaciones ahora mismo en Mallorca, dentro de un rango de edad concreto, y que muestran interés por la buena gastronomía. Eso es posible — y es exactamente lo que hace que Meta Ads (la publicidad en Facebook e Instagram) sea tan eficaz para los restaurantes.
Los tres tipos de campaña que todo restaurante necesita: primero, Local Awareness (conciencia local) — tu anuncio aparece a personas en un radio de 5 km de tu restaurante. Segundo, Tourist Targeting — llegas a turistas que ya están en Mallorca o que planean venir. Tercero, Retargeting — recuerdas tu restaurante a personas que ya han visitado tu web.
Lo que cuesta la publicidad: con menos de 300 € al mes es difícil, porque recopilas muy pocos datos para mejorar los anuncios. Entre 300 y 500 € al mes es un punto de partida realista. A partir de 800 € empiezas a escalar de verdad.
4. Glovo — un segundo restaurante sin alquiler adicional
Muchos propietarios de restaurantes ven Glovo como un ingreso extra simpático. Pero bien configurado, la plataforma es un canal de ingresos completamente independiente — sin nuevos costes de alquiler y sin más personal.
Tu perfil en Glovo lo es todo: fotos profesionales en lugar de imágenes rápidas con el móvil, descripciones de platos precisas y apetecibles, y una categorización inteligente para que los clientes te encuentren fácilmente. Solo esta optimización puede duplicar tus ingresos en la plataforma.
Lo que mejora tu posición en Glovo: una valoración alta (mínimo 4,5 estrellas), un tiempo de preparación rápido (menos de 25 minutos es el valor ideal) y promociones que el algoritmo de Glovo — el sistema interno que decide quién aparece arriba — favorece, por ejemplo "lleva 2 paga 1" o un 15% de descuento en pedidos superiores a 30 €.
5. Lista de email — el canal que casi nadie aprovecha
El email marketing genera el mayor retorno de inversión de todos los canales de marketing en hostelería — es decir, el mejor resultado por cada euro invertido. Sin embargo, el 90% de los restaurantes no lo hacen o lo hacen sin ningún sistema.
Cómo construir una lista de email: quien quiera conectarse al WiFi del restaurante facilita su dirección de email. Para las reservas, el email ya es obligatorio de todas formas. Un pequeño espacio en la cuenta — “¿Quieres ser el primero en saber cuándo llega nuestro menú de Navidad?” — funciona sorprendentemente bien. Y un simple enlace a la newsletter en tu bio de Instagram no cuesta nada.
Cómo mantener la lista: una newsletter al mes, máximo tres temas. Ofertas exclusivas solo para suscriptores. Los eventos especiales — Nochevieja, San Valentín, nuevo menú de verano — primero a la lista, luego al público. Un buen indicador: en hostelería, una media del 35% de los destinatarios abre una newsletter. Si estás por debajo del 20%, algo falla en tus asuntos o contenidos.
6. Produce fotos y vídeos de una sola vez
El argumento más habitual contra las redes sociales: “No tengo tiempo para eso.” Es verdad — si lo enfocas mal. La solución: producir todo de una sola vez.
En la práctica significa: dos horas una vez al mes con un fotógrafo (o con nosotros). Resultado: 30 a 80 fotos utilizables que cubren entre cuatro y seis semanas de publicaciones. Sin fotografiar cada día, sin estrés.
Aún más sencillo: tu jefe de cocina emplata un plato — alguien lo graba 15 segundos — y tienes un Reel (un vídeo corto de Instagram). Un camarero con un cliente especial — un vídeo rápido para Stories. Los momentos reales, espontáneos, suelen funcionar mejor que las producciones profesionales costosas.
El principio más importante: tener siempre cuatro semanas de contenido preparado con antelación. Así nunca más saltarás un día porque “hoy no había tiempo”.
7. Publicidad estacional — no igual todo el año
Mallorca tiene un ritmo estacional muy marcado. Si inviertes el mismo presupuesto todo el año, estás quemando dinero en los momentos equivocados y ahorrando cuando menos conviene.
Un calendario sensato para el año: enero a marzo — enfoque en residentes (alemanes y otros europeos que viven permanentemente en la isla). Abril a junio — el turismo arranca, es el momento de captar nuevos clientes activamente. Julio a agosto — temporada alta: a menudo se necesita menos marketing porque las mesas se llenan solas. Septiembre a octubre — temporada baja con un público objetivo mayor y con más poder adquisitivo. Noviembre a diciembre — negocio navideño y Nochevieja, más vuelta al foco en residentes.
Tu presupuesto de marketing sigue el potencial de ingresos: invierte más en marzo y mayo, reduce en agosto, vuelve a subir en octubre.
En resumen
Ninguna de estas siete estrategias es complicada. Pero la mayoría de los restaurantes aplica como máximo dos — y luego se pregunta por qué los resultados son mediocres.
El secreto está en cómo se complementan: Google te trae nuevos clientes, Instagram los mantiene enganchados, el email los hace volver, Glovo llena los almuerzos tranquilos. Cada canal amplifica a los demás. Quien combine los siete tiene un sistema — no un parche.
Implementamos las siete estrategias como agencia de marketing gastronómico en Mallorca para nuestros clientes — desde redes sociales hasta sistemas de reservas.
¿Tu restaurante necesita mesas llenas?
Hablemos 30 minutos — gratis, sincero, sin ventas.
Reservar consulta gratuita